lunes, 14 de febrero de 2011

Compartiendo

Lectura: Levítico 19:9-109Cuando siegues la mies de tu tierra, no segarás hasta el último rincón de ella, ni espigarás tu tierra segada. 10Y no rebuscarás tu viña, ni recogerás el fruto caído de tu viña; para el pobre y para el extranjero lo dejarás. Yo Jehová vuestro Dios

Meditación: Hay un mal muy extendido en nuestras sociedades post modernas. Destruye hogares, genera pobreza, discriminación racial y muchas otras cosas de ese estilo. Este mal se llama egoísmo.

Es un fenómeno que nos afecta a todos. Y como vemos en este pasaje es algo que le preocupa al Señor, por eso da este mandato a su pueblo conociendo nuestro corazón.

También se está infiltrando en nuestras iglesias, cada uno mira para lo suyo y perdemos bendiciones por no compartir lo material y lo espiritual. Dios provee cada día para nuestras necesidades, los recursos que tenemos en nuestro poder son de Él ¿Qué nos cuesta compartir de lo que Dios nos da? ¿Dónde quedó el amarás a tu prójimo como a ti mismo? Dejemos parte de la mies espiritual y material que nos ha sido dada para que los que tienen menos puedan recibir su porción.

Oración: “Padre, te pedimos que nos ayudes a dejar a un lado nuestro yo, ese egoísmo que destruye todo lo que toca, danos sensibilidad para compartir lo que nos das con el que lo necesita, crea en nosotros un corazón lleno de tu amor, que lo entregue todo sin esperar nada a cambio, para que podamos amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos, gracias por tu provisión diaria. En el nombre del Señor Jesucristo. Amén.”

No hay comentarios: